La veu dels joves

Aquest text és un compendi de com han viscut alguns alumnes de 2n de batxillerat de l’Institut Montjuïc la situació provocada per la pandèmia. Està escrit en primera persona del singular i en castellà perquè l’han treballat de manera individual dins l’assignatura de Llengua castellana; són diferents veus, totes sinceres, totes autèntiques.  

Todo comenzó en marzo, cuando sin esperarlo un virus ocupó el mundo entero y lo cambió todo. Nos confinaron. Fue justo ahí, encerrados, cuando tuve que aprender a conocerme mejor que nunca, también a las personas con las que convivía, acabé aprendiendo muchas cosas que no sabía de ellos. Aunque a veces me agobiaba estar encerrada, para mí fue en cierto modo relajante y me lo tomé como una pausa en la vida, un buen momento para pensar.

Aprendí algo importante: da igual de qué país somos, el tono de nuestra piel, la orientación sexual, las creencias, si tenemos dinero o no, si somos hombre o mujer, el virus arrasó con todo ya que somos todos iguales y parece que a veces no nos damos cuenta de ello.

Tenía un poco de miedo porque no sabía lo que iba a ocurrir con mi curso. Hablé con el director y algunos profesores sobre mi situacion y me ayudaron mucho, también mis compañeros. Para seguir obteniendo un 10 en Educación Física propuse un reto: hacer 100.000 pasos -88km- en un día. Los primeros 50.000 pasos los hice antes de la hora de la comida, me encontraba muy bien, con mucha energía. Cuando terminé el reto me di cuenta que tenía algunos dedos con sangre y ampollas en los pies. En 3 días me recuperé por completo de las agujetas.

La cuarentena para mí fue un infierno, tengo problemas de ansiedad y estaba estresada por la incertidumbre de cuándo iba a acabar y también porque tenía que luchar cada día para intentar estar tranquila. Al final no pude más y acabé teniendo uno de los pocos ataques de ansiedad que he tenido en mi vida.

Pero estoy agradecida porque he tenido a mi hermana conmigo y eso me ha ayudado a sobrellevar mejor esta situación, y ahora que lo pienso, no me puedo imaginar las personas que se han encontrado pasando toda la cuarentena solas.

A pesar de todo, de alguna forma u otra me ha ayudado a ser más fuerte en ciertos aspectos de mi vida.

Ante esta situación he pasado por varias fases. Cuando al principio solo iban a ser 15 días, me lo tomé como un descanso. Pero conforme pasaban los días todo empezó a cambiar y empecé a agobiarme mucho. En cuanto a la situación académica, en estos momentos las clases semipresenciales no acaban de ser de mi agrado ya que no hay nada como estar en clase tanto para la concentración como para entenderlo todo mejor.

El confinamiento lo utilicé para encontrarme a mí mismo y calmarme sobre asuntos que me comían la cabeza y me hizo replantear si realmente estaba contento con mi situación actual; y aunque no estuviera en mi mejor momento le vi siempre el lado positivo.

Todo empezó con burlas y comentarios jocosos, cuando las personas ignorantes -incluyéndome a mí mismo- nos lo tomamos a broma.

He de decir que esos meses fueron los peores de mi vida ya que todos los días había discusiones, gritos y golpes. A mi “familia” le daba igual que yo hiciese clases telemáticas o que tuviera que hacer trabajos y deberes, ellos se ponían una película con el volunen muy alto, mi hermano se ponía a jugar a la “Play” a las 3 de la madrugada y si me quejaba la bronca era para mí. 

Cuando el virus llegó a mi país de origen me preocupé mucho por mi familia de allá y aún más por mis abuelos. Pero siempre pienso en lo positivo, en que he podido pasar más tiempo con mis padres y mi hermana.

Gracias a lo que ocurrió aprendí una lección: aprovecha y pasa más tiempo con los que quieres, que cuando no estén te arrepentirás.

A mi abuelo le detectaron una mancha en el pulmón causada por una neumonía que acabó siendo COVID. Estaba muy preocupado, las ganas de llorar no se marchaban pero me contenía para que mi familia no me viese mal. Mi abuelo consiguió recuperarse pero ahora solo pienso en todas esas personas que se encontraron en la misma situación que yo y que encima perdieron a un familiar.

Esto me ha servido para darme cuenta de muchas cosas, para apreciar a las personas que más me quieren, para saber por qué camino quiero llevar mi vida y para entender que las cosas cambian muy rápido de la noche a la mañana y que las experiencias solo sirven para seguir creciendo.

Gabriel, Julia, Jordi, Sheila, Franco, Naiara, Carolina, Enrique i Eric.

Deixa un comentari